Los cinco minutos del Espíritu Santo

El Espíritu Santo no espera que nos obsesionemos buscando la perfección. Por eso dice la Biblia: "No quieras ser demasiado perfecto ni busques ser demasiado sabio. ¿Para qué destruirte?" (Eclesiastés 7,16). |

El Espíritu Santo no espera que nos obsesionemos buscando la perfección. Por eso dice la Biblia: "No quieras ser demasiado perfecto ni busques ser demasiado sabio. ¿Para qué destruirte?" (Eclesiastés 7,16). |
Comentarios
Publicar un comentario