Evangelio de hoy / 30 de abril de 2026
Este pasaje del Evangelio pasaje se sitúa en un momento muy especial: después del lavatorio de los pies. Jesús acaba de hacer algo que sorprende a todos, ponerse en el lugar del servidor. Por eso dice: “El servidor no es más grande que su señor”. Con estas palabras, Jesús rompe la lógica del mundo. Para Él, la grandeza no está en mandar, sino en servir. El verdadero discípulo no busca ser el primero, sino estar disponible para los demás. Luego añade: “Felices ustedes si saben esto y lo practican”. No alcanza con entenderlo; hay que vivirlo. El Evangelio no es solo para pensar, es para actuar. La felicidad que propone Jesús nace del amor concreto, del servicio sencillo, del gesto cotidiano. También habla de la misión: “El que recibe al que yo envío, me recibe a mí”. Cada cristiano es enviado. En cada gesto de amor, en cada palabra de bien, somos presencia de Jesús para otros. Este Evangelio nos invita a mirarnos: ¿Busco ser servido o servir? ¿Vivo mi fe en acciones concretas?...