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Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 25, 1-13

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  Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos será semejante a diez jóvenes que fueron con sus lámparas al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco, prudentes. Las necias tomaron sus lámparas, pero sin proveerse de aceite, mientras que las prudentes tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos. Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas. Pero a medianoche se oyó un grito: «Ya viene el esposo, salgan a su encuentro». Entonces las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas. Las necias dijeron a las prudentes: «¿Podrían darnos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se apagan?» Pero estas les respondieron: «No va a alcanzar para todas. Es mejor que vayan a comprarlo al mercado». Mientras tanto, llegó el esposo: las que estaban preparadas entraron con él en la sala nupcial y se cerró la puerta. Después llegaron las otras jóvenes y dijeron: «Señor, señor, ábrenos», pero él respondió: «L...

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 24, 42-51

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  Jesús habló diciendo: Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. ¿Cuál es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su personal, para distribuir el alimento en el momento oportuno? Feliz aquel servidor a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo. Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si es un mal servidor, que piensa: «Mi señor tardará», y se dedica a golpear a sus compañeros, a comer y a beber con los borrachos, su señor llegará el día y la hora menos pensada, y lo castigará. Entonces él correrá la misma suerte que los hipócritas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. Palabra del Señor.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 23, 27-32

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  En este Evangelio, Jesús nos invita a mirar más allá de las apariencias. Habla de los “sepulcros blanqueados”: algo que por fuera puede verse hermoso, pero que por dentro está vacío y deteriorado. Jesús no busca condenar a las personas, sino ayudarlas a reconocer que la fe no consiste solamente en aparentar ser buenos ante los demás . Lo importante es lo que llevamos en el corazón: nuestras intenciones, nuestras palabras, nuestras acciones y la manera en que tratamos a los demás. Podemos preguntarnos: ¿Estoy más preocupado por parecer bueno o por ser verdaderamente bueno? ¿Mis palabras y mis acciones coinciden? ¿Hay algo en mi corazón que necesito cambiar o sanar? ¿Reconozco mis errores con humildad o trato de justificarlos? 💛 La verdadera conversión comienza en el corazón. Dios no nos pide una vida perfecta, sino un corazón sincero, humilde y dispuesto a cambiar. Para llevarnos hoy: “No se trata de aparentar una vida de fe, sino de dejar que la fe transforme nuestra vida.” 🙏 ...

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 23, 23-26

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo       23, 23-26 Jesús habló diciendo: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello! ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno! ¡Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera. Palabra del Señor.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 1, 45-51

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  Felipe encontró a Natanael y le dijo: «Hemos hallado a Aquel de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José». Natanael le preguntó: «¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?» «Ven y verás», le dijo Felipe. Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez». «¿De dónde me conoces?», le preguntó Natanael. Jesús le respondió: «Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera». Natanael le respondió: «Maestro, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel». Jesús continuó: «Porque te dije: "Te vi debajo de la higuera", crees. Verás cosas más grandes todavía». Y agregó: «Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre». Palabra del Señor. Este Evangelio nos recuerda que a veces podemos tener dudas sobre Jesús , pero lo importante es animarnos a acercarnos a Él y conocerlo personalmente. La invitación de Feli...

Bienaventurada Virgen María, Reina

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    Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas         1, 26-38     El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.     El ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo».     Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo     Pero el ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».     María dijo al ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relación con ningún hombre?»     El ...

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 22, 34-40

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  Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?» Jesús le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas». Palabra del Señor.