Siete soplos del Espíritu Santo
El soplo de la FE. Ante el vendaval que asola la presencia de Dios, el Espíritu Santo propone con suavidad, pero con insistencia, a un Dios que no olvida a sus hijos/as. El soplo del AMOR. Frente al egoísmo, el Espíritu, crea en el amigo de Jesús, sentimientos de justicia y de fraternidad. Le hace sentir que, por ese camino, es como mejor se llega a la eternidad. El soplo de la ALEGR Í A. La tristeza no se combate con acciones exteriores. Es en el interior de las personas donde hay que establecer motivos para ser felices. El Espíritu Santo descubre en las entrañas del creyente una fuente de alegría: JESUCRISTO El soplo de la ESPERANZA. La falta de horizontes es una realidad en la sociedad que permite todo, pero no abre puertas a la realización total del ser humano. El Espíritu Santo nos hace ver la grandeza que todos llevamos dentro y, por lo tanto, mirar con optimismo a nuestra propia existencia. El soplo d...