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Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 1, 12-15

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El Espíritu llevó a Jesús al desierto, donde fue tentado por Satanás durante cuarenta días. Vivía entre las fieras, y los ángeles le servían. Después que Juan Bautista fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: «El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia». Palabra del Señor. ¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? En el Evangelio de este primer domingo de Cuaresma, San Marcos nos cuenta, sin aportarnos muchos detalles, como Jesús, después de su bautismo, fue llevado al desierto por el Espíritu y allí permaneció 40 días, dejándose tentar por Satanás. El Espíritu no separa a Jesús de la historia y de la ambigüedad; al contrario, lo coloca dentro de la historia y en el interior de la lucha que en ella se desarrolla. En esta batalla, Jesús se enfrenta con el "fuerte" (Satanás) y cuenta con la ayuda del ...

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 5, 27-32

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Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: «¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?» Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, para que se conviertan». Palabra del Señor. ¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? No soy cristiano porque me apetece o por que me va bien. Como un día a Leví, Jesús me llama a mi por mi nombre y yo intento seguirlo, con la ayuda del Espíritu Santo. Mi ser cristiano no se realiza en una comunidad de justos, de salvados,...

Claves para la Cuaresma

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LA CLAVE DE LA CONVERSIÓN.  Necesaria para situarnos en las líneas que marca  el Evangelio. No todo es válido y, a veces, podemos caer en un relativismo letal para nuestra fe. LA CLAVE DE LA ORACIÓN . El contraste, cara a cara con Dios, es necesario para  comprender y entender no lo que nosotros queremos sino aquello que el Señor desea hacer con nuestro barro. La frialdad del alma es consecuencia de la ausencia de relación con Dios. LA CLAVE DEL SILENCIO.  Las grandes horas de Cristo (desde Nazaret en su  Anunciación y pasando por Belén hasta su vida apostólica, pasión y muerte) vienen  marcadas siempre por el silencio: ausencia de ruido con la presencia de Dios. LA CLAVE DE LA CARIDAD.  La vida de un cristiano no es simple solidaridad  (a veces condicionada por colores ideológicos). Nuestra entrega, limosna y generosidad  vienen definidas por una fuerza mayor: por un compás que viene marcado  por la mano ...

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 9, 14-15

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Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan Bautista y le dijeron: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos mucho mientras que tus discípulos no ayunan?» Jesús les respondió: «¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán». Palabra del Señor. ¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? Los discípulos de Jesús no hacemos las cosas por no llamar la atención o seguir la corriente a los demás; ni tampoco para llevar la contraria a los que no comparten nuestras convicciones. Hacemos las cosas para seguir a Jesús, para vivir como Él y estar en comunión con Él.             El ayuno no es lo más importante, no tiene valor en sí mismo; nos sirve si es para nosotros un medio para estar con Jesús; nos aparta de Dios si lo absolutizamos y hacemos del privarnos de cos...

La mochila cuaresmal

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1.- La botella del ayuno.  Saborea en estos cuarenta días un poco más la austeridad. Te hará comprender y entender no solamente la solidaridad sino, además, también la caridad. Ofrece el fruto de lo que evitas comer, a los más necesitados. 2.- El libro del Evangelio.  Procura allá donde vayas (en el tren o en el avión, en el paseo o en tu casa, en la iglesia o en tu momento de ocio) leer la Palabra de Dios. Sentirás que, lejos de estar sólo, Él te acompaña. 3.-   La cuerda de la oración.  Distraídos y preocupados por mil situaciones olvidamos frecuentemente confiar nuestras acciones, proyectos e ilusiones al Señor. ¿Cuánto hace que no hablas con Él a solas? La cuaresma es una oportunidad para recuperar la cuerda de la plegaria, el hilo conductor de nuestra relación personal con Dios. 4.- Un puñado de tierra.  Para no olvidar que somos barro y que, sólo Dios, es Dios. La ceniza en cuaresma nos invita a inclinarnos, ...

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 9, 22-25

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Jesús dijo a sus discípulos: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día». Después dijo a todos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la salvará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se arruina a sí mismo?» Palabra del Señor. ¿Qué me quieres decir, Señor? ¿Cómo puedo hacer realidad este evangelio en mi vida? El verbo triunfar no existe en el Evangelio. Jesús no recorre un camino de éxito humano, si no un camino de rechazo, de sufrimiento, de muerte. Y nos invita a seguirlo, a caminar a su lado: “en pos de mi”.           Jesús no es un masoquista, no busca el sufrimiento, no se fabrica la cruz ni se la pone encima. Jesús asume la...

Lectura de la profecía de Joel 2, 12-18

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Ahora dice el Señor: Vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos. Desgarren su corazón y no sus vestiduras, y vuelvan al Señor, su Dios, porque Él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y rico en amor, y se arrepiente de sus amenazas. ¡Quién sabe si Él no se volverá atrás y se arrepentirá, y dejará detrás de sí una bendición: la ofrenda y la libación para el Señor, su Dios! ¡Toquen la trompeta en Sión, prescriban un ayuno, convoquen a una reunión solemne, reúnan al pueblo, convoquen a la asamblea, congreguen a los ancianos, reúnan a los pequeños y a los niños de pecho! ¡Que el recién casado salga de su alcoba y la recién casada de su lecho nupcial! Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, los ministros del Señor, y digan: «¡Perdona, Señor, a tu pueblo, no entregues tu herencia al oprobio, y que las naciones no se burlen de ella! ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: Dónde est...