Entradas

Evangelio diario / Semana 5ª de Pascua

Imagen
  Evangelio según san Juan 15, 1-8 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Ustedes ya están limpios por la palabra que les he hablado; permanezcan en mí, y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no pueden hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que desean, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que den fruto abundante; así serán discípulos míos”. Palabra del Señor. "Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador. " 🕊️   Reflexión Esta im...

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Imagen
  20 de mayo Ahora te invito a meditar parte por parte, durante varios días, algunos trozos de la hermosa secuencia de Pentecostés, que comienza diciendo: " Ven Espíritu Santo, y envía desde el cielo un rayo de tu luz ". Cuando le pedimos que envíe su luz desde el cielo, esto no significa que él esté allá arriba, lejos de nosotros que estamos aquí abajo. Siempre imaginamos al Espíritu Santo llegando desde arriba, y levantamos nuestras manos a lo alto para invocarlo. Pero en realidad él ya está en nosotros, más cerca que nadie. Lo que hace falta es que nos transforme con esa presencia. Sin embargo, nosotros miramos hacia el cielo, como si fuera a descender desde allí. Eso en realidad es un símbolo que nos recuerda que él nos supera, que está por encima de todo, que es Dios. Así como el cielo está por encima de nosotros y no podemos abarcarlo, eso vale con más razón para el Espíritu Santo, que es Dios. Nosotros no podemos pretender que ya lo conocemos, que lo podemos dominar, q...

Evangelio diario / Semana 5ª de Pascua

Imagen
  Evangelio según san Juan 14, 27-31a En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “La paz les dejo, mi paz les doy; no se la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe su corazón ni se acobarde. Me han oído decir: ‘Me voy y vuelvo al lado de ustedes’. Si me amaran, se alegrarían de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda crean. Ya no hablaré mucho con ustedes, pues se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo”. Palabra del Señor.  “La paz les dejo, mi paz les doy" La  paz de Jesús  no es ausencia de problemas o conflictos, como la que promete el mundo. Su paz es  profunda , nace de la confianza en el Padre, de la certeza de que el amor de Dios sostiene todo. Es una paz que  permanece incluso en medio del dolor . Jesús invita a no tener miedo, a...

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Imagen
  19 de mayo Te propongo que hagas esta oración, que es parte de una antigua plegaria de la Iglesia, que se reza en todo el mundo el domingo de Pentecostés, y que en los próximos días vayamos meditando y haciendo oración cada una de sus partes: " Ven, Espíritu Santo,  y envía desde el cielo,  un rayo de tu luz.  Ven, padre de los pobres,  ven a darnos tus dones,  ven a darnos tu luz.  Consolador,  lleno de bondad,  dulce huésped del alma.  Penetra con tu santa luz  en lo más íntimo  del corazón de tus fieles.  Sin tu ayuda divina  no hay nada en el hombre,  nada que sea inocente.  Lava nuestras manchas,  riega nuestra aridez,  cura nuestras heridas ." Fragmentos de la Secuencia de Pentecostés 📚  Autor:  Mons. Víctor Manuel Fernández.  ® Editorial Claretiana.

Evangelio diario / Semana 5ª de Pascua

Imagen
  Evangelio según san Juan 14, 21-26 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él”. Le dijo Judas, no el Iscariote: “Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?”. Respondió Jesús y le dijo: “El que me ama guardará mi Palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la Palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Les he hablado de esto ahora que estoy a su lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien se lo enseñe todo y les vaya recordando todo lo que les he dicho”. Palabra del Señor. "El que acepta mis mandamientos y los cumple, ese me ama. " En este diálogo íntimo, Jesús revela que el amor verdadero se muestra en la  obediencia , no como sumisión, sino como una respuesta libre al ...

QUINTO DOMINGO DE PASCUA

Imagen
    Evangelio según san Juan 13, 31-33a.34-35 Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: “Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en Él. Si Dios es glorificado en Él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con ustedes. Les doy un mandamiento nuevo: que se amen unos a otros; como yo los he amado, ámense también unos a otros. En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se aman unos a otros”. Palabra del Señor. “Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros.” 🕊️  Reflexión Este pasaje nos coloca en el corazón mismo del mensaje de Jesús: el  amor como señal de identidad  del cristiano. No se trata de cualquier amor, sino de uno que tiene como medida el amor que  Cristo nos ha tenido : total, humilde, entregado hasta el extremo. La novedad de este mandamiento no es amar —eso ya estaba e...

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Imagen
  17 de mayo La súplica nos alivia por dentro, porque cuando le pedimos ayuda al Espíritu Santo sentimos que la carga que estamos llevando ya no es tan pesada. Seguro él nos ayudará de alguna manera para que encontremos una salida, y sobre todo para que sepamos cómo enfrentar esa dificultad. El Espíritu Santo es como un maestro interior, como un médico del alma, como un especialista en masajes interiores que sabe poner las cosas en su lugar. Así, las dificultades no te enferman, no te derriban, no te lastiman tanto, porque él derrama una fuerza, un perfume, un bálsamo que te alivia en medio de los problemas. Por eso, nada mejor que pedirle ayuda al Espíritu Santo. La misma Biblia nos dice que tenemos que suplicar y pedir ayuda: " Confía tu suerte al Señor, y él te sostendrá " (Salmo 55,23). " No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia recurran a la oración y a la súplica " (Filipenses 4,6). " Si alguien está afligido, que ore " (Santiago 5,13)....