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Mostrando las entradas de enero, 2026

Orando con la Palabra / Sábado 31 de enero de 2026

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    Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos           Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: «Crucemos a la otra orilla.» Ellos, dejando a la multitud, lo llevaron a la barca, así como estaba. Había otras barcas junto a la suya.     Entonces se desató un fuerte vendaval, y las olas entraban en la barca, que se iba llenando de agua. Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal. Lo despertaron y le dijeron: «¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?»     Despertándose, Él increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio! ¡Cállate!» El viento se aplacó y sobrevino una gran calma. Después les dijo: «¿Por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe?»     Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?» Palabra del Señor. Jesús y la tempestad: Cuando el silencio de Dios nos pone a prueba 1.  "Pasemos a la otr...

Orando con la Palabra / Viernes 30 de enero de 2026

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    Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       4, 26-34 Jesús decía a sus discípulos: «El Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra: sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra por sí misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga. Cuando el fruto está a punto, él aplica en seguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha.» También decía: «¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo? Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra, pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra.» Y con muchas parábolas como estas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender. ...

Orando con la Palabra / Miércoles 28 de enero de 2026

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    Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       4, 1-20       Jesús comenzó a enseñar a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a Él, de manera que debió subir a una barca dentro del mar, y sentarse en ella. Mientras tanto, la multitud estaba en la orilla. Él les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas, y esto era lo que les enseñaba:       «¡Escuchen! El sembrador salió a sembrar. Mientras sembraba, parte de la semilla cayó al borde del camino, y vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno rocoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemó y, por falta de raíz, se secó. Otra cayó entre las espinas; estas crecieron, la sofocaron, y no dio fruto. Otros granos cayeron en buena tierra y dieron fruto: fueron creciendo y desarrollándose, y rindieron ya el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por uno.» ...

Orando con la Palabra / 27 de enero de 2026

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  +   Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 3, 31-35 Llegaron la madre y los hermanos de Jesús y, quedándose afuera, lo mandaron llamar. La multitud estaba sentada alrededor de Él, y le dijeron: “Tu madre y tus hermanos te buscan ahí afuera”. Él les respondió: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?” Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de Él, dijo: “Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque el que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre”. Palabra del Señor “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”     Una Familia con el Corazón Abierto En aquel tiempo, la familia de Jesús llega a buscarlo, pero hay tanta gente que se quedan "fuera". Cuando le avisan, Jesús lanza una pregunta que cambia la historia:  “¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?” . 1. Del parentesco de sangre al parentesco del Espíritu Para la mentalidad de la época, la familia lo era todo. Sin familia, no eras n...

Orando con la Palabra / Lunes 26 de enero de 2026

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas       10, 1-9       El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Y les dijo:       «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.       Al entrar en una casa, digan primero: «¡Que descienda la paz sobre esta casa!» Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.       Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; ...

Orando con la Palabra / 3° Domingo durante el año

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo      4, 12-23     Cuando Jesús se enteró de que Juan Bautista había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:         «¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí,         camino del mar, país de la Transjordania,         Galilea de las naciones!         El pueblo que se hallaba en tinieblas         vio una gran luz;         sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte,         se levantó una luz».     A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca».     Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús ...

Orando con la Palabra / Sábado 24 de enero de 2026

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       3, 20-21     Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer. Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: «Es un exaltado». Palabra del Señor. «Es un exaltado» Jesús vuelve a casa y la multitud es tan grande que no le dejan ni comer. Su entrega es total: se desgasta por anunciar el Reino y por estar cerca de quienes lo necesitan. Sin embargo, no todos comprenden su modo de actuar. Incluso sus propios familiares, movidos por el miedo y la incomprensión, piensan que ha perdido el juicio. Este Evangelio nos muestra que  seguir la voluntad de Dios no siempre será entendido , ni siquiera por los más cercanos. El amor auténtico, el compromiso con el bien y la entrega al servicio pueden incomodar, cuestionar y romper esquemas. Jesús no se detiene ante el juicio ajeno, porque su corazón está centrado en el Padre y en la misi...

Orando con la Palabra / Viernes 23 de Enero de 2026

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  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       3, 13-19     Jesús subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia Él, y Jesús instituyó a doce, a los que les dio en nombre de Apóstoles, para que estuvieran con Él, y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios.     Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. Palabra del Señor.  La Montaña: El lugar donde nace la Amistad En este pasaje, Jesús sube a la montaña y llama a los que Él quiso para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar. Aquí hay tres claves para tu vida hoy: "Llamó a los que Él quiso":  Jesús no puso un anuncio busc...

Orando con la Palabra / Jueves 22 de enero de 2026

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   Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos       3, 7-12     Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió mucha gente de Galilea. Al enterarse de lo que hacía, también fue a su encuentro una gran multitud de Judea, de Jerusalén, de Idumea, de la Transjordania y de la región de Tiro y Sidón. Entonces mandó a sus discípulos que le prepararan una barca, para que la muchedumbre no lo apretujara.     Porque, como sanaba a muchos, todos los que padecían algún mal se arrojaban sobre Él para tocarlo. Y los espíritus impuros, apenas lo veían, se tiraban a sus pies, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!» Pero Jesús les ordenaba terminantemente que no lo pusieran de manifiesto. Palabra del Señor. «¡Tú eres el Hijo de Dios!» En este pasaje, Jesús se retira con sus discípulos hacia el lago, pero una gran multitud lo sigue desde distintos lugares, movida por la esperanza de ser sanada. La gente se acerca con insist...

Orando con la Palabra / Miércoles 21 de enero de 2026

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  Evangelio según san Marcos  3, 1-16      Jesús entró en una sinagoga, y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si lo sanaba en sábado, con el fin de acusarlo.     Jesús dijo al hombre de la mano paralizada: «Ven y colócate aquí delante». Y les dijo: «¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?»     Pero ellos callaron.     Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de indignación y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: «Extiende tu mano.» Él la extendió y su mano quedó sana.     Los fariseos salieron y se confabularon con los herodianos para buscar la forma de acabar con Él. Palabra del Señor. “¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?” En este pasaje del Evangelio, Jesús entra en la sinagoga y se encuentra con un hombre que tiene la mano paralizada. Los farise...

Orando con la Palabra / Martes 20 de Enero de 2026

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  Evangelio según  san Marcos 2, 23-28 Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas. Los fariseos le preguntan: “Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?”. Él les responde: “¿No han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, cómo entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a quienes estaban con él?”. Y les decía: “El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es Señor también del sábado”. Palabra del Señor. Este pasaje de  Marcos 2, 23-28 , donde los discípulos arrancan espigas en el día del sábado, nos regala una de las enseñanzas más liberadoras de Jesús:  la primacía de la persona sobre la norma. Aquí tienes una reflexión estructurada para profundizar: 1. La trampa del ...

Orando con la Palabra / Lunes 19 de Enero de 2026

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  Evangelio según san Marcos 2, 18-22 En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y lo s fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús: Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?”. Jesús les contesta: “¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar. Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto −lo nuevo de lo viejo− y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos”. Palabra del Señor. La alegría de la presencia (El Novio) Cuando le preguntan a Jesús por qué sus discípulos no ayunan, Él responde con la imagen de una boda. El ayuno es un signo de espera o de penitencia, pero Jesús nos dice:  "¿...

SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

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    Evangelio según san Juan 1, 29-34 En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: ‘Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo’. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel”. Y Juan dio testimonio diciendo: “He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre Él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: ‘Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre Él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo’. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios”. Palabra  del Señor   El Cordero que quita el peso del mundo Juan presenta a Jesús con un título impactante:  "El Cordero de Dios" . La reflexión:  En el antiguo Israel, el cordero era el animal del sacrificio, el símbolo de la inocencia ...

Orando con la Palabra / Sábado 17 de Enero de 2026

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  Evangelio según san Marcos 2, 13-17 En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a Él y les enseñaba. Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dice: “Sígueme”. Se levantó y lo siguió. Sucedió que, mientras estaba Él sentado a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaban con Jesús y sus discípulos, pues eran ya muchos los que lo seguían. Los escribas de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a sus discípulos: “¿Por qué come con publicanos y pecadores?”. Jesús lo oyó y les dijo: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores”. Palabra del Señor. "No necesitan médico los sanos,  sino los enfermos" 1. Una mirada que no etiqueta Leví estaba en su mesa de recaudación, un lugar asociado a la traición y la codicia. Sin embargo, Jesús no ve a un "pecador público", ve a un hombre con sed de algo nuevo. ...

Orando con la Palabra / Viernes 17 de Enero de 2026

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  Evangelio según san Marcos 2, 1-12 Cuando Jesús volvió a Cafarnaún, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras Él enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te quedan perdonados”. Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: “¿Por qué habla este así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino solo Dios?”. Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: “¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’ o decirle: ‘Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa?’. Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene pod...