Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 12, 24-26
Jesús dijo a sus discípulos:
«Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.
El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, y donde Yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.»
Palabra del Señor.
“Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto.”
En este Evangelio, Jesús utiliza una imagen muy sencilla: un grano de trigo. Parece pequeño y sin importancia, pero cuando cae en la tierra, comienza un proceso que permite que nazca una nueva planta y dé fruto.
Jesús nos enseña que amar de verdad implica aprender a entregarnos. No se trata de perder nuestra vida, sino de dejar de vivir solamente para nosotros mismos y aprender a compartir, ayudar, servir y amar.
A veces pensamos que nuestros pequeños gestos no sirven de mucho: ayudar en casa, escuchar a alguien, perdonar, compartir, acompañar a quien está triste o dedicar tiempo a los demás. Pero Jesús nos muestra que un pequeño gesto de amor puede dar mucho fruto.
❤️ ¿Qué nos pide Jesús?
Jesús dice: “El que quiera servirme, que me siga.”
Seguir a Jesús significa preguntarnos cada día:
- 🌱 ¿Dónde puedo sembrar un poco de amor?
- 🤝 ¿A quién puedo ayudar?
- ❤️ ¿Qué puedo entregar de mí para hacer feliz a otra persona?
- 🙏 ¿Estoy dispuesto a servir, aunque nadie me vea?

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